
El home staging es una técnica de marketing inmobiliario importada de Estados Unidos, donde lleva implantada desde los años 70. En España podemos considerar que es relativamente reciente, ya que se comenzó a utilizar por primera vez durante la crisis del 2008. ¿Quieres saber en qué consiste y cómo puede ayudarte?
Home Staging que es y cómo crear la magia para acelerar la venta o alquiler de un inmueble
Este término es cada vez más usado en el sector inmobiliario de nuestro país y, para quien no lo conozca, he de decir que prácticamente se trata de crear una nueva y agradable imagen de los espacios de una vivienda para acelerar el proceso de venta o alquiler. Efectivamente, esta técnica se basa en dotar a una vivienda de un diseño y una decoración que la hagan más atractiva y competitiva. La finalidad es la de hacer sentir, incluso al cliente más exigente, que la vivienda en cuestión es más que un lugar donde vivir; se pretende que el futuro comprador o inquilino conecte emocionalmente con la vivienda y pueda intuir sus posibilidades de funcionalidad, de espacio y de decoración. ¡Puede imaginarse fácilmente en el hogar perfecto!
Una vez finalizado el proyecto de decoración, para atraer a futuros clientes se realiza un reportaje fotográfico que se publicará en inmobiliarias. El siguiente paso es el de realizar las visitas concertadas: la vivienda debe transmitir luminosidad, espacio y armonía. La primera impresión debe de causar un gran impacto en el comprador o inquilino de forma que se vea viviendo en ella.
¿Cuáles son los principios del Home Staging?
Muchos podéis pensar que con colocar alguna planta y hacer un pequeño lavado de cara a la vivienda ya estáis haciendo Home Staging, pero lo cierto es que esta técnica va mucho más allá. Se trata de crear espacios neutros para llegar a un gran número de potenciales clientes, es decir, está dirigida para un público muy heterogéneo. Es por ello que se busca crear ambientes espaciosos distribuyendo correctamente el mobiliario y cuidando los puntos de luz para potenciar los rincones más atractivos de cada estancia. Para conseguir estos objetivos debes de seguir los siguientes principios básicos:
- Desocupar y ordenar: El primer paso consiste en deshacerte de todos aquellos objetos que no necesites o estén estropeados. Lo que no hayas desechado, distribuyelo por la casa de forma ordenada. También debes prestar atención la distribución del mobiliario, retira las piezas que impidan el paso o que no permitan ver el estado en el que se encuentra la habitación.
- Reparaciones y reformas: Ofrecer un buen producto pasa por la reparación y reforma de los elementos o instalaciones que están en mal estado. Es vital que la vivienda esté en óptimas condiciones, no debe de haber grifos goteando, baldosas rotas, ventanas que no cierran, puertas deterioradas… y si fuese necesario, también sería recomendable cambiar la instalación eléctrica o de fontanería. El dinero invertido en estas reparaciones se compensará con un aumento en el precio de la tasación de la vivienda.
- Limpieza: Es el aspecto más importante y transformador de la vivienda. Aunque requiere un gran esfuerzo, no es necesario una gran inversión. Una mano de pintura a las paredes puede suponer un antes y un después en el resultado final del proceso de limpieza, así que si lo necesita, no dudes en pintarlas en tonos claros que aporten luminosidad al espacio.
- Rejuvenecer la vivienda: Está demostrado que la cocina y el baño son los espacios más determinantes para que el posible comprador o inquilino se decante a favor de la vivienda. El orden, la limpieza y la sencillez son los aspectos más importantes, no obstante, si el aspecto de tus muebles de cocina es anticuado una mano de pintura en tonos claros o vinilo que aporten luminosidad, pueden influir favorablemente en su aspecto general. Una puesta a punto en el baño usando pintura esmaltada sobre los azulejos o un revestimiento adhesivo para la pared que imiten a los mosaicos, actualizarán este espacio.
- Despersonalización de los espacios: Esta técnica de marketing inmobiliario busca acondicionar los espacios de forma que guste a la mayoría de clientes. Por tanto, es importante retirar los objetos personales como fotografías, ropa, dibujos o ropa, de manera que los clientes que visiten tu casa no contemplen un espacio decorado bajo los gustos de otra persona. Es aconsejable una decoración minimalista, armónica y relajada, evitando en la medida de lo posible los gustos personales.
Acondicionar tu vivienda para su posterior venta o alquiler nunca debe ser considerado como una pérdida de tiempo ni de dinero. Es importante que la primera impresión de tu vivienda sea favorable, que seduzca y destaque entre la competencia. Al utilizar esta técnica, aseguras un mayor tráfico de clientes con lo que las posibilidades y la rapidez de la venta aumentan, además, es más fácil conseguir un precio de venta mucho más atractivo.



